El vino turista reinventado en Argentina sale a la caza de consumidores

Desde hoy Mendoza y San Juan enfrentan el desafío de lograr que unos 30 mil restoranes, parrilladas, bodegones y otros centros de consumo similares del país ofrezcan la vieja categoría del vino turista, ahora reinventada a base de errores del pasado y necesidades del presente. El INV prometió que serán los vinos más controlados de Argentina y la idea es que los valores oscilarán entre los 20 y los 25 pesos, respectivamente para los caldos básicos y los varietales que elaboren las bodegas.

La cultura del vino en Argentina, uno de los pocos países considerados como productor tradicional y del Nuevo Mundo del vino, espera reforzar su estrategia de incrementar el consumo a través de una vieja idea: la del vino turista que en otros años fracasó en la provincia debido a faltas de controles y escasa calidad de los productos que se ofrecían. También porque a los dueños de las mesas gastronómicas no les convenía ofrecerlos y por lo tanto los escondían.

Esta vez, los nuevos productos que propone la industria, junto a los gobiernos de Mendoza y San Juan y el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), mediante un convenio firmado con la Federación Hotelera Gastronómica de la República Argentina (Fehgra), esperan poder llegar a unos 30 mil centros de consumo donde los parroquianos tengan la oportunidad de tomar un vino económico pero, esta vez, de calidad y a precios más que accesibles.

Esto último, considerado en lo que pueda aprobar la Secretaría de Comercio Interior que dirige Guillermo Moreno, de quien se espera que dentro de unos siete días acepte la sugerencia de que los productos, uno de tipo básico (también llamado de mesa) y otro varietal, lleguen directamente, bajo la modalidad de botella abierta, a la mesa de los comensales a 20 y 25 pesos respectivamente.

Según el convenio firmado esta mañana en la zona este de Mendoza por autoridades gubernamentales de ambas provincias, el INV y la Fehgra, la idea es que las bodegas tengan seguridad de comercialización en el futuro canal de que se pretende abrir a cambio de producir caldos de calidad y atendiendo los precios sugeridos que podrían, según el criterio de Moreno, modificarse en unos pocos pesos.

Si bien la idea no contempla una etiqueta única la iniciativa sí prevé que las marcas particulares que ingresen a la experiencia mantengan sus distintos diseños gráficos de promoción y ventas aunque incluyendo el isologo de la campaña que se ampara ya en el decreto presidencial que meses atrás creó la figura del Vino, Bebida Nacional.

Sin embargo, desde el sector estatal esperan que las bodegas entiendan la necesidad de asegurar una buena calidad de los productos reflexionando que la ganancia provendrá de la escala de las ventas, de la idea de iniciar en el consumo de vinos a nuevos consumidores y que los comercios donde se vendan los vinos turistas estimen que la experiencia será estimuladora para el consumo de vinos de otros rangos de precios que no se verán afectados en términos de demanda ya que, si bien pertenecen a la misma familia, poseen otras virtudes que justifican el hecho de tener que pagar más por ellos.

La idea, nacida de la reflexión de quienes llevan adelante el vigente Plan Estratégico Vitivinícola (PEVI), también desde su génesis, espera que los viajeros, por ejemplo, que visitan las provincias productoras de vinos argentinos, tengan la seguridad de que por más que sean económicas las futuras alternativas no se sentirán defraudados a la hora de brindar y disfrutar un vino turista, ya sea básico o varietal.

Ahora los gestores trabajarán para que se logre la esperada sinergia de los hacedores, los comercios, de los mismos organismos fiscalizadores y hasta de la logística de distribución con el fin de que la intermediación no ponga en peligro los precios que esperan ser encorsetados desde la Nación.

De todas formas los padres de la iniciativa, ahora reinventada y que pretende salvar errores de viejas experiencias, confían en el efecto que podrá producir en el mercado interior la sorpresa que pretenden generar, tanto en la industria como en los consumidores.

Lo que no se objeta por el momento es que con tantos cabos atados a nivel particular y estatal el producto llegue con dichas características con éxito a las mesas de los gastronómicos de todo el país que hasta el momento no contaban con una oferta como la propuesta.

CARLOS FERNÁNDEZ @latinredwine

“Queremos revivir la vitivinicultura de Entre Ríos”

Rubén Tealdi, propietario del micro emprendimiento de La Paula y Jesús Vulliez, propietario de la bodega Vulliez Sermet, única en la provincia de Entre Ríos, contó cómo fue volver a empezar en una zona no muy conocida por la calidad de sus vinos.

 

La historia de la vitivinicultura en Entre Ríos comienza en el siglo XIX. En 1907 esta provincia llegó a ocupar el cuarto lugar en el censo Nacional de Viñas con una extensión de 4.900 hectáreas, contando con más de 30 bodegas. “Entre los departamentos donde mejor se desarrollaban las uvas, en ese momento, se encontraba Colonia San José, Concordia, Victoria y Federación. Sin embargo, en el siglo XX llegó la crisis a la vitivinicultura de esta provincia.
Entre 1894 y 1916 la producción vitivinícola en todo el país creció un 700%. Sin embargo, en 1934 la Ley Nacional Nº 12.137 dispuso la creación de la Junta Reguladora de Vinos.
El fin de este organismo fue desanimar radicalmente la actividad para fomentar a la región de Cuyo como única productora de vinos. Su actuación entre 1935 y 1943 representó para los entrerrianos un período muy triste”, menciona Susana de Domínguez Soler en un estudio realizado para el Instituto Urquiza de estudios históricos.
Pero esto se revirtió, menciona en el informe, cuando en 1993 Augusto Alasino, senador nacional por la provincia de Entre Ríos, fue el autor de la ley que derogó toda la legislación regulatoria vitivinícola, en donde quedaba liberada la plantación, implantación, reimplantación y modificación de los viñedos en todo el territorio de la Nación, así como la cosecha de uva y su destino, ya sea para la industria, consumo fresco o la fabricación de alcohol.
De esta manera, de a poco están creciendo las hectáreas cultivadas. “Hoy hay cultivadas en Colón (Vulliez-Sermet) 5 hectáreas, en Paraná otras 5, en San José 1/2 hectárea, en Concordia 2, en Lucas González 1/4 y en La Paula 2,1/2 (con lo que plantaremos este año)”, mencionó Rubén Tealdi, propietario de La Paula.
 
Emprendimientos en Entre Ríos
La única bodega en esta provincia se llama Vulliez Sermet, Vieja Bodega. Jesús Vulliez, dueño del establecimiento contó a Día a Día del Vino que el establecimiento es de 1874 y fue una de las tantas que quedo abandonada luego de la ley de producción y elaboración. “En esos años sólo permitían hacer vino para la familia o uva en fresco, pero no los dejaban comercializar, de esta manera los dueños fueron abandonando sus bodegas, quedando en cero la vitivinicultura de la provincia”.
Luego, continuó el propietario, “cuando se levantó la prohibición en 1997 decidimos revivir el proyecto de mis abuelos, de esta manera en el 2002 plantamos cinco hectáreas, y hoy la producción llega a 400 mil botellas, y esperamos de acá a cuatro años llegar a 100 mil botellas”.
La bodega Vulliez Sermet ha recibido premios y medallas en diversos concursos internacionales. Sus vinos se encuentran entre los 7 y 10 dólares. Además, la bodega cuenta con 5 hectáreas de las variedades: Chardonnay en blancos y en tintos: Malbec, Merlot, Cabernet Sauvignon, Tannat, Syrah y Sangiovesse. La mitad de esa superficie se encuentra implantada en la propia finca y la otra mitad en otro establecimiento situado a 20 Km. Todo el vino se elabora con uva de producción propia.
La bodega esta equipada con la tecnología necesaria para elaborar vinos de alta gama.  
Actualmente los vinos Vulliez-Sermet se comercializan sólo regionalmente.
Además, esta bodega está enfocada al turismo, es por esto que cuenta con tres cabañas en el lugar para que las visitas puedan disfrutar de la bodega y sus alrededores; del mismo modo cuenta con un espacio para realizar fiestas, reuniones empresariales, en carpas o en la casona. Además se realizan degustaciones de vino dirigidas por el enólogo de la bodega con cena y música.
Por otro lado, La Paula, ubicada en Victoria, Entre Ríos cuenta con un cuartel de más de 1, 5 ha. orientado NE/SO que recrea los viñedos de fines del siglo XIX.
El propietario de este emprendimiento explicó que “hasta el momento hemos implantado Merlot, Malbec, Cabernet Sauvignon y Tannat, sobre porta injertos americanos SO4 y M 101.14. El primer implante lo hicimos en el 2007 y luego en el 2008. La primer vendimia la vamos a tener recién el próximo año. De esta manera hemos retomado la vitivinicultura en Entre Ríos. Trato de contagiar a quién pueda para que la provincia vuelva a ser la región de hace muchos años atrás”.
Tealdi mencionó que “la producción estimada de la primera vendimia será de unos 600 Kg. / 400 lts. La vendimia 2010 se hará en una bodega de Mendoza, ya que todavía no cuento con las instalaciones. La primera vendimia me dará unas pocas botellas, las cuales degustaremos con amigos y algunos periodistas locales.
La idea será celebrar la llegada del primer vino, no la calidad, ya que será con ayuda de un enólogo del INV delegación Rosario pero una elaboración casera y sin experiencia. Eso vendrá en las próximas cosechas. La etiqueta, aunque seremos pocos tendrá su nombre, se llamará “MAURO Primera Añada”, ya que Paula y Mauro son mis hijos”.
Fuente: Laura Saieg Area del vino lsaieg@areadelvino.com

El vino ya no embriaga como antes

Por la inflación, el retraso cambiario y las trabas comerciales, la rentabilidad de las bodegas está cayendo; muchos jugadores quieren salirse.

La exportación de vino argentino está dejando de ser el gran negocio alrededor del cual se derramaban hasta hace sólo dos años millonarias inversiones extranjeras y locales. El aumento de los costos internos, las trabas a las importaciones, el tipo de cambio apreciado y la imposibilidad de subir los precios en el exterior llevan a que algunas bodegas se pongan en venta, que otras se vuelquen al mercado interno y que varias subsidien sus vinos de menor valor con sus segmentos más altos.

Subas de costos internos a un ritmo de 25% anual en los últimos cuatro años y dificultades para importar parte de sus insumos golpean al negocio en general, pero hieren de muerte a los que dependen de vender líneas de más bajo valor en el mercado externo. Un vino que llega a la góndola en Estados Unidos a US$ 12, deja al productor sólo US$ 1,50 (ver infografía), mientras que uno de US$ 10, le da pérdidas.

El consultor Alejandro Iglesias cuenta que hay varios empresarios que piensan en achicarse y vender algunas marcas. “Tratan de desprenderse principalmente de las líneas básicas, que son las que más sufren la suba de costos y las que más rentabilidad pierden”, explica.

Jean-Piere Bieri, gerente general de Bodega La Urraca, que exporta vinos al mercado estadounidense, comenta que la vuelta que buscaron algunos fue subvencionar a las líneas más bajas con las de alta gama. “Algunos pueden hacerlo, por volumen de producción y por variedad de segmentos, pero hay otros que no”, señala el bodeguero.

Sin llegar a ser Chile o Australia, el sector se dirige hacia una concentración, en la que gran parte de las 1350 bodegas actuales quedarán en el camino o serán compradas por otras con más espalda. “Poco a poco los grandes grupos se van a ir comiendo a las chicas”, opina Rafael Squassini, director comercial de Dante Robino. “Está muy complicado hoy para las chicas y medianas”, acota.

Algo de eso ya se ve: Fin del Mundo fue comprada por el Grupo Eurnekian, que también compró Schroeder; Cepas compró a Viniterra y Orfila, y Peñaflor, el grupo más importante del país, pasó al Grupo Bemberg. Catena tiene bajo su paraguas a Esmeralda, Escorihuela, La Rural y Catena, mientras que Peñaflor cubre a Trapiche, Las Moras, El Esteco y Andean Viñas, entre otros.

Ante la baja de rentabilidad por sus ventas en el exterior, muchas bodegas empezaron a vender vino a granel y a fraccionarlo en origen. “Así ahorran costos, porque allá les sale más barato, pero es malo para el país, porque se exporta menor valor agregado”, explica Squassini.

Otra estrategia es vender en el mercado interno muchas marcas que antes eran exclusivas para exportación. Eso se da porque el tipo de cambio apreciado hace que hoy haya vinos que se cobran más caro en la Argentina que afuera. Aunque esto daña la plaza local, porque la saturación complica aún más un negocio ya golpeado por el freno del consumo doméstico.

Iglesias destaca que, pese a que cada vez son más los bodegueros que afirman que la exportación perdió atractivo, algunos aún mantienen activos mercados de imagen, como el del Reino Unido, aunque les den pérdida. “Es una estrategia para captar la atención de otros compradores, pero no saben hasta cuándo podrán aguantarlo”, comenta Iglesias.

También están aquellos que hacen un negocio financiero en mercados donde los márgenes son nulos. Según relata Bieri, de La Urraca, algunos siguen exportando sólo porque cobran sus ventas en 30 días y les pagan a sus proveedores en 180.

MÁS PIEDRAS EN EL CAMINO

Las trabas a la importación de insumos y la burocracia que demora la salida del cargamento son más piedras en el camino de las bodegas. “Es preocupante no llegar a cumplir a tiempo con nuestros clientes, ya que podemos perder, a manos de otros países, mercados en los que costó mucho posicionarse -dice Bieri- El gran peligro hoy son los españoles, que tratan de colocar afuera lo que ellos no consumen por la crisis.”

Para terminar de leer la nota orginal publicada en La Nación hacer click aquí.

Día Mundial del Malbec: el Vino del Fuego redescubierto

El Malbec, la actual variedad emblemática de la Argentina vinaria, festeja hoy su día en el Globo recordando que en otros años, hace mucho, fue rechazada por los mismos bodegueros nacionales.

Después de subsanado el error, el también conocido Vino del Fuego, hoy es el orgullo nacional en cuanto a vinos de alta gama se refiere. Muchos hoy lo reconocen, luego de introducirlo en sus bocas, como un verdadero terciopelo en la boca.

A continuación una breve reseña, aprobada por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV).

Origen

El Malbec es un cepaje oriundo de la zona de Bordeaux (Francia) es la variedad tinta que mejor se ha adaptado al suelo argentino. Según los enólogos del país, muestra particularidades que se deben a las diferencias de clima y suelo, características genéticas de las plantas, manejo del viñedo y métodos de elaboración. El Malbec argentino permite lograr excelentes vinos que son apreciados por los consumidores a nivel nacional e internacional.

Superficie

Los datos del último censo realizado por el INV arrojó una superficie cultivada en el país de 31.047 ha de vid con variedad Malbec y representa el 14,25% de la superficie total de los viñedos. Después de fuertes erradicaciones en la década de los 80 al 90 muestra en la actualidad un aumento del 90% de la superficie con respecto al año 2000 en que se realizó la Actualización Registro de Viñedos y del 212% con relación al año 1993.

La Provincia de Mendoza con 26.660ha lidera la superficie implantada con Malbec seguida por San Juan con 1.902ha y el resto se reparte entre las demás provincias vitivinícolas del país.

Características

Con esta variedad se elaboran vinos tintos de excelentes características que lo hacen ideal para crianza. Su color rojo violáceo intenso evoluciona muy bien al rojo rubí, sin perder su vivacidad.

Los principales descriptores aromáticos se pueden relacionar con frutos, vegetales, etc., como ciruela o confitura de ciruela y/o guinda, trufa. Los aromas terciarios recuerdan a la vainilla y/o chocolate cuando han tenido estacionamiento en madera.

Su agradable estructura está lograda por la armonía entre el alcohol, la acidez y los taninos suaves.

El vino es un honorable Embajador en el mundo y enorgullece a los argentinos que beben en el mercado doméstico los mismos vinos que se exportan y que prestigian al país en todos los continentes y dentro de los vinos nacionales el malbec es el varietal emblema de la vitivinicultura nacional, por tal motivo el INV, se suma a la celebración de su día y a manera de homenaje ha colocado, sobre su Sede Central en la Ciudad de Mendoza, un dirigible con los logos de “Vino argentino bebida nacional” y “El vino nos une”.

También se realizó un informe estadístico sobre la variedad y el vino Malbec con datos de superficie, consumo interno, exportaciones, etc. que se adjunta a la presente gacetilla.

“Vino Argentino” concreta su primera exportación

El Gobierno y empresas  vitivinícolas concretaron la primera exportación del “Vino Argentino”, un proyecto que unió al Estado con el sector privado en el impulso de un producto nacional.
  

La semana anterior se concretó exitosamente el primer envío a la Embajada Argentina en Chile y las botellas fueron vestidas con una etiqueta institucional que destaca el logo de Vino Argentino Bebida Nacional, se informó.
  

El destino del próximo envío es Colombia y luego Australia, aunque además están programados para los próximos meses otros mercado como España, Italia, EEUU, Brasil, México, Venezuela y Perú.           
  

Según informó el ministerio de Agricultura, la exportación se concretó gracias al trabajo conjunto entre diferentes organismos nacionales y empresas del sector vitivinícola.
  

La operación fue concretada por el Ministerio de Agricultura, el Instituto Nacional de Vitivinicultura, el Ministerio de Relaciones Exteriores y la cartera de Turismo.
  

El producto será distribuido en diversas embajadas argentina enel exterior, y estarán destinados a la realización de aniversariospatrios o actividades oficiales del cuerpo consular.
  

Estas entregas se hacen luego del decreto 1800/2010, con el quela presidenta Cristina Kirchner, declaró al Vino Argentino comoBebida Nacional.
  

En el artículo 4º se instruyó al Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, al Ministerio de Turismo y al Instituto Nacional de Vitivinicultura para que, en suámbito y bajo la coordinación del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, desarrollen las acciones que permitan garantizar la logística necesaria para la entrega del producto.
  

Estos vinos de alta calidad fueron respaldados, por la Presidenta mediante la Ley Nº 25.849, con la cual se creó la Corporación Vitivinícola Argentina.
  

Se trata de una alianza entre el sector público y el privado, que acompaña las políticas adoptadas por el ministro de Agricultura, Norberto Yauhar, en pos de un trabajo en conjunto entre todos los actores de la cadena productiva, se informó.

Pasear junto a la cultura más vieja del mundo

Una bodega mendocina promociona visitas en su predio de Luján de Cuyo durante la próxima Semana  Santa.

Nieto Senetiner, bodega argentina fundada en 1888, invita a los excursionistas a un paseo que califica de “exquisito”, en el predio situado dentro del Valle de Vistalba. 

La visita clásica comienza donde nace el vino, descubriendo el encanto de los viñedos donde crecen las uvas Caberenet, Malbec y Syrah; continúa con un recorrido por el proceso de elaboración, culminando con una degustación de vinos de alta gama en la cava, un entorno indescriptible. 

Para aquellos paladares exigentes ofrece diversas alternativas de degustación y maridajes, añade la información suministrada por la bodega, primera elaboradora de Bonarda de Alta Gama y el referente en esta cepa.

La bodega se encuentra a 900 metros sobre el nivel del mar, cuenta con casi 400 hectáreas de viñedos propios y ha conservado el estilo arquitectónico de su edificio, que data de 1900. 

La historia de Bodegas Nieto Senetiner se remonta hacia el año 1888, cuando inmigrantes italianos la fundaron y sembraron los primeros viñedos; luego, se desarrolló en manos de diferentes familias durante las primeras décadas del siglo pasado.

La Bodega está abierta al público durante todo el año y cuenta una serie de actividades muy atractivas para quien desee profundizar en los secretos del vino.

Las siguientes son las actividades que puede llevar a cabo un visitante:

Almuerzo en la finca. Enmarcado en un majestuoso paisaje, el visitante disfrutará de una memorable combinación de vinos y  comidas.

Experiencia Vendimia: El visitante se convierte en cosechador, disfrutando un día entre los viñedos con capacitación y provisión de equipo necesario. Incluye almuerzo, visita y degustación.

Armado de Blends: Una excelente actividad grupal en la que cada visitante tendrá la posibilidad de crear su propio blend o assemblages, a partir de diferentes muestras de varietales, envasado del vino y diseño de su propia etiqueta.

Tabla de Quesos: Para que el visitante disfrute de las degustaciones de quesos artesanales, maridados con los vinos de la bodega y encuentre la mejor combinación para su paladar.

Degustación en los viñedos: Inmersos en los viñedos de Cabernet, Syrah y Malbec, se propone un recorrido para conocer las virtudes de cada uno de estos cepajes nobles.

Cabalgatas: Consiste en un recorrido de tres horas a caballo entre los viñedos, conociendo la historia y admirando el Valle de Vistalba. Incluye degustación de vinos de la bodega y finaliza con un almuerzo.

El Inta elabora el vino más austral del mundo

El Inta trabaja en Trelew –Chubut– en la producción de vid como una alternativa frutícola a las cerezas. Chardonnay, Pinot Noir, Riesling, Merlot, Cabernet Sauvignon y Syrah entre las variedades de vino más destacadas.

Aromas, olores, sabores. Una copa de cristal. Una buena botella. Y, si se puede, una mejor compañía. Detalles para una velada inolvidable y única como probar el vino más austral del mundo que en 2003 comenzó a elaborar el Inta en Trelew, Chubut.

Belén Pugh, coordinadora del Proyecto Regional de Fruticultura, explicó que “desde 2011 se comenzaron a elaborar vinos en una pequeña bodega instalada en el Inta Trelew, luego de ocho años de trabajo y de trasladar la uva producida en el Valle Inferior del Río Chubut hasta el Inta Luján de Cuyo donde se elaboraban los vinos y se evaluaba la calidad”.

Entre las variedades más destacadas están Chardonnay, Pinot Noir, Riesling, Cabernet Sauvignon y Syrah.

Si bien por el momento son pocos los productores que trabajan en esta iniciativa patagónica junto a la institución, la técnica se entusiasma en que “ya hay otros que están por sumarse a esta iniciativa que puede darnos muy buenos resultados debido a que la vid para vinificación es un cultivo muy noble para este tipo de suelos australes”.

Pugh destaca la colaboración del equipo de vitivinicultura del Inta Alto Valle –Río Negro– . Y si bien aún los resultados son a modo experimental ya se definen los vinos blancos y Pinot Noir como las variedades más exquisitas para la región: “En la Patagonia Sur están dadas las condiciones para una producción de calidad”.

El cultivo de vides debe estar asociado a la producción de vinos en la región. Por esto, “no recomendamos que se cultive para vender las uvas a bodegas sino que sean los productores quienes lleguen a elaborar sus propios vinos”, dijo la coordinadora.

Hoy este proyecto cuenta con una segunda etapa en la cual se instalarán parcelas experimentales en Los Antiguos y Lago Posadas en Santa Cruz para comenzar con la evaluación varietal: la producción de vinos artesanales en esta zona Sur del país agregará valor a la producción primaria y contribuirá a su perfil turístico.

Un brindis
Las recientes características de catas fueron muy favorables para el futuro de estos vinos. Esto se desprende del estudio del centro de estudios de enología del Inta Mendoza que en líneas generales ponderan las notas florales, frutales y vegetales.

Tiene un valor medio de viscosidad que redunda en un cuerpo agradable mostrando una calidad global aceptable para este varietal.

Puntualmente, detalla el informe, el Pinot noir presenta una muy buena intensidad de color, mejor que varias zonas tradicionales para el cultivo de la vid y con notas típicas de identidad varietal mientras que el cabernet sauvignon presentó notas características varietales herbáceas que responden a las pirazinas, logrando además muy buena maduración azucarina y polifenólica.

La conclusión del documento de Inta Mendoza es más que auspicioso: “Presentan las notas varietales características, mostrando que la zona de cultivo es apta para el cultivo de las mismas”.

Fuente: AIM Digital.

Bodega española compró el barril de El Chavo del Ocho para hacer vino

El famoso barril donde vivía el personaje de ficción El Chavo del Ocho, interpretado por el carismático Roberto Gómez Bolaños, que se encontraba olvidado en un estudio cinematográfico de México DF, fue localizado hace apenas una semana y vendido a una bodega riojana, cuyo nombre no ha trascendido aún a los medios de comunicación, para ser utilizado para la crianza de vinos ecológicos.

Dicho barril, que es una barrica de roble francés con capacidad para 225 litros, fue adquirido por 3351 pesos mexicanos (200 euros al cambio), cantidad muy baja para el rendimiento que le pretende sacar dicha bodega, ya que calculan que cada vez que llenen el barril se obtendrán 300 botellas de vino con un precio en el mercado de 75 euros la botella (1256 pesos mexicanos) que harían un total de 22.500 euros (376.960 pesos mexicanos) por barril. Según enólogos entendidos en la materia, el barril puede ser llenado unas 20-25 veces, momento en el cual dejaría de transmitirle sus cualidades organolépticas al vino y dejaría de ser útil para este fin.

Fuentes cercanas a este periódico aseguran que dicha bodega pretende comercializar el vino con el nombre de “Marqués de Chespirito” y venderlo en exclusiva en el continente americano donde tendría una mayor salida comercial, debido al calado que tuvo la serie en muchos países hispanohablantes.

El barril saldrá con destino a España el próximo día 27 de marzo desde el Aeropuerto Internacional Benito Juárez, donde simpatizantes de la serie han convocado una concentración a las 11 A.M para despedir al barril que durante tantos años sirvió de hogar al legendario Chavo del Ocho.

Fuente: Que!es

Brad Pitt y Angelina Jolie, empresarios vitivinícolas

La pareja de  más  y atractiva del panorama hollywoodiense ha descubierto una nueva y más que rentable afición: la enología. Brad Pitt y Angelina Jolie se dedican, ahora, a producir su propio vino.

Entre  de boda y embarazo doble, las  del celuloide han decidido huír al remanso de paz y tranquilidad que poseen en el  de. Brad Pitt y Angelina Jolie son los afortunados propiertarios de el Château de Miraval, un fabuloso castillo situado en la Provenza francesa.

La pareja de  adquirió esta propiedad hace ya tres años y, a pesar de pasar pocos meses al año, ahora han decidido explotar lo que la tierra que rodea al castillo les ofrece.

El dominio de la Brangelina, del mismo nombre que , produce exquisitos vinos blancos y rosados, según publica el francés Le Parisien.

La nueva pasión de los Pitt es de lo más rentable. Mientras una botella de Miraval se puede adquirir por poco más de diez euros, recientemente, una barrica de 200 litros de vino , cosecha de 2011, acaba de alcanzar los 10.000 euros en una subasta por un comprador anónimo.

Una razón más por la que Angelina Jolie y Brad Pitt pueden brindar.

“Piedra Negra”, el nuevo nombre de la ex bodega Lurton

François Lurton presentó su nueva marca para los vinos producidos en Mendoza, para ello tomó el nombre de su vino emblemático en nuestro país: Piedra Negra. De esta manera Bodega Piedra Negra entrará en la colección de bodegas de François Lurton en el mundo. Cada una con su historia e identidad propia como Hacienda Araucano en Chile, Campo Eliseo en España, Chateau des Erles y Mas Janeil en Francia. Además de Mendoza tiene bodegas en Languedoc (Sur de Francia).

Siguiendo el éxito de su representativo vino malbec, el Piedra Negra, François Lurton ha decidido dar a todos los vinos de la bodega el nombre que mejor expresa su terruño de Vista Flores al pie de la Cordillera.

El nombre Lurton no va a desaparecer de las botellas, sino que seguirán teniendo la firma y el sello de François Lurton, sobre un nuevo y elegante diseño de las etiquetas de casi toda la gama.

De esta manera Bodega Piedra Negra entrará en la colección de bodegas de François Lurton en el mundo. Cada una con su historia e identidad propia como Hacienda Araucano en Chile, Campo Eliseo en España, Chateau des Erles y Mas Janeil en Francia.

Al mismo tiempo, siguiendo con el deseo de desarrollar vinos de aún más alta calidad, la Bodega está llevando a cabo cambios para adaptarse y así obtener un mayor volumen de producción de grandes vinos.

En cuanto a los viñedos, se ha vendido la finca Alcayata de Barrancas, Maipú, ya que se encontraba alejada de la bodega de Valle de Uco. En el mismo sentido, se ampliará la superficie plantada entre 15 y 30 hectáreas del viñedo del Valle de Uco y se comprarán viñedos antiguos en la zona.

Un Buen Vino
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